
Desde que decidió expresar abiertamente sus deseos de un cambio político y social en Cuba, Claudia Genlui, historiadora y curadora de arte, ha sufrido la violación de sus derechos y de su privacidad, acoso policial, detenciones arbitrarias, desalojo de la vivienda en que se encontraba, presiones laborales y familiares. Todas estas son formas de la violencia de Estado.