José Carlos es un combatiente veterano de la guerra de Angola. En aquel momento tenía solo 20 años y pasaba el Servicio Militar Activo. Estuvo un año y nueve meses en combate en la región de Menongue. Recibió un balazo en una pierna y perdió la visión de su ojo derecho por causa de la pólvora esparcida; además perdió a su esposa en combate, pues ella también fue reclutada. Actualmente, a pesar de todas las secuelas –no solo físicas– que deja la guerra, es el encargado de uno de los campos de tiro con fusiles de aire comprimido, ubicado en la Plaza del Cristo, Habana Vieja (Foto y texto: Adriano Alfredo Padura Hernández).








