Noche del 28 de septiembre. A simple vista se apreciaba como un apagón más, pero la terrible noción de que era masivo en todo el país le confería esa sensación sobrecogedora de la oscuridad, sobre todo al ir pasando el tiempo mientras se apagaban los últimos teléfonos y las lámparas recargable de las personas (Texto y foto: Periodismo de Barrio).








