En la casa número 1508 de la calle 48, entre 17 y 15, Playa, vivía la leyenda del boxeo Eligio Sardiñas Montalvo, más conocido como Kid Chocolate. “El boxeo soy yo”, dijo en una ocasión el dos veces campeón mundial, considerado entre los diez mejores pesos pluma del pugilismo de todos los tiempos. Sus familiares, “Los Chocolate”, lo recuerdan como un gran conversador, alguien que “sabía darse a querer” y “recibía a todos por igual”, muy generoso.
En su época dorada mandó a construir otras viviendas, como la de 44 y 15, que luego se utilizó como renta. En el patio de su segunda casa, construyó un ring de boxeo para entrenar. Aún hoy se pueden ver sus iniciales grabadas en el cristal superior de las puertas de ambas propiedades. Sirva este fotorreportaje de franco homenaje ante la amenaza perenne del olvido.




















