El pasado viernes 16 de julio, aproximadamente 300 personas –en su mayoría cubanos o de ascendencia cubana–, se manifestaron frente a la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Manhattan, como respuesta a las recientes protestas masivas ocurridas en Cuba.
En solidaridad con el pueblo de la Isla, los manifestantes de Nueva York se dirigieron a Michelle Bachelet, la alta comisionada de Derechos Humanos ante la ONU. Entre cantos y banderas, exigían un llamado oficial de la ONU al Gobierno cubano para respetar los derechos humanos, la libertad de expresión y de reunión, así como la liberación inmediata de los manifestantes cubanos que han sido violentamente detenidos en la Isla y se encuentran incomunicados.
En este momento en Cuba hay más de 300 individuos detenidos. Muchas familias desconocen el paradero de sus seres queridos.

























