Desde la plazoleta de La Punta hasta la mismísima Alma Mater comprende la calle San Lázaro, una de las principales arterias de La Habana. Poblada en 1815, calle de héroes, universitarios, de resurrección… Mucha sangre corrió por ella y hoy parece cercana al olvido.
Los altos puntales procuran conservar algo de historia, pero San Lázaro se cae a pedazos. Cada cierto tiempo la noticia de un nuevo derrumbe; los curiosos se acercan, se hace un escándalo, pero a los pocos días nadie recuerda. Más tristeza para un vaso que desde hace años se desborda.
Se levantan grandes y majestuosos hoteles en La Habana, mientras los vecinos de la calle San Lázaro cierran sus puertas y apagan las luces. Otro golpe traicionero contra la arquitectura cubana.




















