Israel Moya (Moyacuba) y Rubén Cabrera (Cabra) son dos creadores visuales cubanos. Se conocieron hace más de siete años, primero en el técnico de Informática y luego en la Universidad de La Habana, en la carrera de Historia.
De la amistad entre ambos surgió Islagrafía, una fusión que mezcla el mural con grafiti y grabado en textil. Buscaron romper las maneras tradicionales de exposición, llegar a la calle. Entrelazar dos culturas en las líneas: lo afrocubano de Israel con lo precolombino de Rubén.
“Islagrafía es fruto del interés social, salir de la galería e interactuar con el exterior, convivir con la obra de arte. Dialogar, aprender y dejar de lado también los egos”.
Moya y Cabra coinciden en que la magia de lo urbano está en el bombardeo y la retroalimentación de la calle y su gente, para bien o para mal. El arte de Islagrafía respira en Los pocitos, Jesús María, San Isidro, San Ignacio, Vedado, La puntilla, El fanguito, Gibara, Camagüey… Varios murales asomados en las fachadas de los barrios (Texto y foto: María Lucía Expósito).








