Ubicado en el corazón de Cayo Hueso, el cine Strand, inaugurado en 1941, contaba con mil butacas y una cartelera tentadora. En 2009, después de años de inactividad, se transforma en el Palacio de la Rumba, un proyecto cultural atractivo que albergaba a varios artistas cubanos de un género estimado como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad (Unesco, 2016). Agrupaciones como el Solar de los 6 y el Septeto Matamoros se presentaron en este espacio. A pesar del logotipo lamentable en su fachada, es indiscutible que este centro prometía ser un lugar para el disfrute de los tambores. Sin embargo, a menos de una década de su reapertura en el lugar reina hoy la decadencia y la destrucción (Texto y foto: Lucy Gmorell).








